El poema...https://conlaa.com/argentina-casanova/
La escritura...
domingo, 30 de septiembre de 2018
sábado, 25 de agosto de 2018
lunes, 9 de julio de 2018
Pitahaya
La memoria nos juega malas pasadas
que tienen que ver con nuestras realidades
con esa inmediatez existencial...
He visto la fotografía de una hermosa pitahaya
y no hallaba el signo lingüístico que la designe arbitraria
Evoqué el mar, el trópico y el verdor de la selva
las cactáceas enredaderas donde crece
Me recordó a mí misma
voluptuosidad del trópico en mis venas
Saboree su agridulce textura en la memoria
Recordé que hace un año no pronunciaba la palabra
Bajtín tenía razón...
Las palabras tienen el rumor
Las palabras tienen el rumor
de quienes las nombran y de sus geografías
como también decía Jackobson
La pitahaya con su trópico incendiando la pupila
acento de un día ardiente
donde el horizonte hierve y se diluye
Mi casa es el sur
pero mi corazón es del norte
al sur donde ya nada existe la pitahaya convoca
que no es la misma que la del desierto
esa que abunda en el norte horizonte
de corazón rojo
el mío es pálido como la pitahaya del sur
Otros son los versos de la selva
otros son los poemas del mar
Aquí aquí solo me queda acariciar la espalda de la noche
abrazar mi frágil existencia
en un nombre que se borra en la memoria
en todos los nombres de quienes se fueron
con quienes aprendí a soltarlo todo
hasta la voz para nombrar ese hermosa pitahaya.
jueves, 24 de mayo de 2018
En la noche...
En la noche, cuando la ciudad se hace más oscura, cuando más gente devora, cuando más silenciosa acalla todas las voces, yo me refugio en la sonrisa a la que escapo de la ciudad; urbe que carcome los huesos hasta el nervio, metrópoli de paredes cobardes e inhumanas, de silencio que asfixia como nudo en la garganta.
Ahí en el brillo de sus ojos se dibuja el jardín secreto donde florecen jazmines y la llovizna se acompaña de un breve relámpago, escondite para mis noches insomnes. Ahí levantamos un muro que nos separa de la oscura existencia, donde nuestras manos hablan un idioma inventado hace mil años, en la quietud del murmullo de canto de pájaros que graznan en silencio, acostumbrados a callar en la ciudad que transforma todo, escapo a la ciudad y a la gente temerosa, huyo de su miedo infrahumano al contacto y la palabra. Encuentro en la sonrisa, el pozo que alimenta el cauce de un río de aguas cristalinas, río transparente de cauce llano, y ya no importa el silencio hipócrita de la ciudad, ya no atemoriza la oscuridad que devora. 

domingo, 6 de mayo de 2018
martes, 1 de mayo de 2018
Nuestros cuerpos/Denise Levertov
Nuestros cuerpos, todavía jóvenes
bajo la grabada ansiedad de nuestros
rostros, e inocentemente más expresivos que rostros: pezones, ombligo y vello púbico hacen de todos modos una especie de rostro: o considerando las sombras redondeadas en pecho, nalga, cojones lo regordete de mi vientre, el hueco de tu ingle, como una constelación, cómo se inclina desde la tierra hasta el amanecer en un gesto de juego y sabia compasión nada como esto viene a darse en ojos o pensativas bocas. Amo la línea o surco que desciende por mi cuerpo del esternón a la cintura. Habla de anhelo, de distancia. Tu larga espalda, color de arena y configuración de huesos, dice lo que a la puesta del sol dice el cielo casi blanco sobre un profundo bosque al que vuelve una manada de cornejas. |
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