domingo, 30 de septiembre de 2018
Ven
Ven otra vez
Vuelve cada vez
Cuantas veces
Abre la puerta del paraíso
Cierra la puerta del mundo
Afuera la nada
Con tu ausencia me condenas
a este silencio
a este castramiento voluntario
con tu ausencia me dejas
en la orfandad absoluta
vagando por la nada
sin rumbo
extraviada hasta de mí
perdonando imperdonables cosas
las faltas de ortografía
tolerando lo intolerable
las cotidianas existencias
perdiendo el sentido
y la escritura.
sábado, 25 de agosto de 2018
lunes, 9 de julio de 2018
Pitahaya
La memoria nos juega malas pasadas
que tienen que ver con nuestras realidades
con esa inmediatez existencial...
He visto la fotografía de una hermosa pitahaya
y no hallaba el signo lingüístico que la designe arbitraria
Evoqué el mar, el trópico y el verdor de la selva
las cactáceas enredaderas donde crece
Me recordó a mí misma
voluptuosidad del trópico en mis venas
Saboree su agridulce textura en la memoria
Recordé que hace un año no pronunciaba la palabra
Bajtín tenía razón...
Las palabras tienen el rumor
Las palabras tienen el rumor
de quienes las nombran y de sus geografías
como también decía Jackobson
La pitahaya con su trópico incendiando la pupila
acento de un día ardiente
donde el horizonte hierve y se diluye
Mi casa es el sur
pero mi corazón es del norte
al sur donde ya nada existe la pitahaya convoca
que no es la misma que la del desierto
esa que abunda en el norte horizonte
de corazón rojo
el mío es pálido como la pitahaya del sur
Otros son los versos de la selva
otros son los poemas del mar
Aquí aquí solo me queda acariciar la espalda de la noche
abrazar mi frágil existencia
en un nombre que se borra en la memoria
en todos los nombres de quienes se fueron
con quienes aprendí a soltarlo todo
hasta la voz para nombrar ese hermosa pitahaya.
jueves, 24 de mayo de 2018
En la noche...
En la noche, cuando la ciudad se hace más oscura, cuando más gente devora, cuando más silenciosa acalla todas las voces, yo me refugio en la sonrisa a la que escapo de la ciudad; urbe que carcome los huesos hasta el nervio, metrópoli de paredes cobardes e inhumanas, de silencio que asfixia como nudo en la garganta.
Ahí en el brillo de sus ojos se dibuja el jardín secreto donde florecen jazmines y la llovizna se acompaña de un breve relámpago, escondite para mis noches insomnes. Ahí levantamos un muro que nos separa de la oscura existencia, donde nuestras manos hablan un idioma inventado hace mil años, en la quietud del murmullo de canto de pájaros que graznan en silencio, acostumbrados a callar en la ciudad que transforma todo, escapo a la ciudad y a la gente temerosa, huyo de su miedo infrahumano al contacto y la palabra. Encuentro en la sonrisa, el pozo que alimenta el cauce de un río de aguas cristalinas, río transparente de cauce llano, y ya no importa el silencio hipócrita de la ciudad, ya no atemoriza la oscuridad que devora. 

Suscribirse a:
Entradas (Atom)
