martes, 28 de abril de 2015

Cada noche/ Argentina Casanova

Cada noche
yo dormía sobre tu pecho
en cada despertar
miraba tus ojos buscando en esa oscuridad
me preguntaba si aún me recordabas
así lo hice cada noche
sin perder un solo día
sin días feriados ni puentes
y mucho menos vacaciones
la cama no por ser ancha me sobraba
ahí estaba tu espacio
yo ocupando mi lado sin invadir tu ausencia
sin abarcarla
porque nunca hubo nada suficiente
para ocuparla toda

Tú volvías océano ante mis ojos
gaviota sombra arena y ceniza
eras todo en el sueño
eras ausencia que naufragaba en mi realidad
Recorro otra vez calles de mi historia
ciudades y caminos
en todos tú eres presencia
donde mi pasado fue borrado con tu nombre
tus ojos
despierto de ese largo sueño
en el que no existo   soy ausencia sobre tu cama
soy el recuerdo de algún tiempo
una marca que miras  cuando despiertas
sobre tu almohada.


viernes, 10 de abril de 2015

Los días así/Argentina Casanova


Yo era un pez/Argentina Casanova


Mi vida con la ola, Octavio Paz.

"Ciertas noches su piel se cubría de fosforescencias y abrazarla era abrazar un pedazo de noche tatuada de fuego. Pero se hacía también negra y amarga. A horas inesperadas mugía, suspiraba, se retorcía. Sus gemidos despertaban a los vecinos. Al oírla el viento del mar se ponía a rascar la puerta de la casa o deliraba en voz alta por alas azoteas. Los días nublados la irritaban; rompía muebles, decía malas palabras, me cubría de insultos y de una espuma gris y verdosa. Escupía, lloraba, juraba, profetizaba. Sujeta a la luna, las estrellas, al influjo de la luz de otros mundos, cambiaba de humor y de semblante de una manera que a mí me parecía fantástica, pero que era tal como la marea."

Fragmento de Mi vida  con la ola, de Octavio Paz.


domingo, 22 de marzo de 2015

Mujer políticamente incorrecta/Argentina Casanova

Tengo que aprender
la sutileza
borrar los versos que cantaba para él
quedarme con el silencio
que a veces es más voz

¿Cómo puedo amarle
cómo?
a él
soy políticamente incocorrecta
no me quedo callada cuando él habla
cuando pregunta -respondo y vuelvo a preguntar
frente a su silencio soy tronco de árbol partido por un rayo
cómo amarlo a él
hombre blanco socialmente aceptado
yo
mujer de ojos migrantes piel oscura pelo de india
¡tú no eres el enemigo
tú camarada ausente!

Mi abuela hablaba de Mobile
de donde vino su abuela
lo dicen mis caderas y piel
negrita pequeña me decían
negrita que no duerme de noche
negrita ¡ah qué existencia!
ser morena
ser india
ser mujer
ser loca

Sería más fácil amarlo si yo fuera hombre
si fuera mi hermano
entonces me miraría
podría oírme
podría ver una persona caminando a su lado
<
nada es tuyo
nada, no lo olvides, nada>>
aquí no puedo ser dueña de mi voz
ni del nombre de mis propios amores

Tengo que aprender
la sutileza
borrar todos los versos 
quedarme en el silencio
que a veces es más voz
solo entonces seré buena mujer

Ya tendré otra vida
otro lugar ha de existir -lo creo-
donde ser mujer no sea un delito
un error
ni maldición de pecado.
donde pueda llenar mi piel de golondrinas
hacer de mi cuerpo el muro para escribirle poemas.





martes, 17 de marzo de 2015

Hoy estoy sin saber no sé cómo/Miguel Hernández

HOY ESTOY SIN SABER YO NO SÉ CÓMO
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato. 
Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos en mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado. 

No puedo con mi estrella,
y me busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,  


y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente. 

Si no fuera ¿por qué?... no se por qué,
mi corazón escribiría una postrera carta,
una carta que llevo ahí metida,
haría un tintero de mi corazón,
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
y ahí te quedas, al mundo le diría. 

Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría. 

Un amor me ha dejado con los brazos caídos
y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
que incomformes mis ojos? 

Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras? 

Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos. 

Me sobra el corazón. 

Hoy descorazonarme,
yo el más descorazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo. 
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día. 

(Poemas sueltos)