sábado, 4 de febrero de 2017
sábado, 28 de enero de 2017
sábado, 21 de enero de 2017
La negrita más linda
Todos los días la extraño, y pienso cuando yo vuelva ya no la veré, ni podré ir a sentarme a su lado a platicar de sus programas favoritos, ni la veré ir de un estado de ánimo al otro. Y lo que más me hace hueco en el corazón es cuando pienso, ya no la puedo abrazar.
Aún estoy digiriendo su ausencia de a poquito y hoy sé que es lo que me acompañará el resto de mi vida, y solo así entiendo a mis amigas queridas que han perdido a sus madres, esa ausencia a la que nunca nos acostumbramos.
Mi Ofe, me enseñó muchas cosas, era excesivamente disciplinada y aprendí a ser la que soy, pero también me cantaba cuando dormía sobre su pecho, y me abrazaba así sin más, y me daba un beso en la frente con toda la espontaneidad y la rudeza de no mostrar nunca sus afectos, y solo decirme ¿ya comiste? que era como mostraba su amor.
Hace casi 4 meses de su ausencia y unos más de mi madre, pero mi abue, fue la que me sostuvo en sus brazos desde que nací, y hasta que se fue caí en cuenta que era la única persona que había estado a mi lado desde que vine a este mundo, y sí ha sido mi inspiración muchas veces. Siempre la oí decir "si yo hubiera ido a la escuela, otra sería mi historia", y pienso en las mujeres que no tuvieron acceso a la escuela, pienso en las mujeres y su lucha por no ser obligadas a casarse con un hombre mayor que ellas, pienso en las niñas que huyen de sus casas para no seguir siendo las sirvientas de todos. Pienso en las niñas de piel oscura, pienso en ella diciendo "mi madre no me quería porque me parecía a mi abuela que era muy morena" y sé que así es la historia de muchas mujeres en este país en el que ser de piel oscura es casi sinónimo de ser pobre. Por eso ella me abrazaba y me decía "mi negrita linda", palabras con las que hoy la recuerdo a ella "mi negrita linda".
domingo, 15 de enero de 2017
La casa azul
Me gusta recordar que mi madre nació en Salto de Agua, Chiapas, ella era de padre campechano y madre nacida en Jonuta, Tabasco, registrada en Palizada.
Me gusta pensar que vivió en Coatzacoalcos, luego en Cancún donde murió, y así somos nosotras, así fue también mi abuela que vivió donde la vida la llevó, llevando siempre consigo un poco de cada lugar. Mis ancestras viajan conmigo, van donde voy y miran las ciudades a través de mis ojos, así me lo dijo un día mi madre, mi Gaby; y mi Ofe siempre preguntaba por dónde iba y cómo era.
Hoy las imaginé sentadas junto a mí, ahí en el jardín de la casa de Frida, las vi charlando sobre las plantas, sobre la casa, sobre los colores y preguntándome sobre la vida de Frida. Casi lloré de tristeza del dolor en la vida de Frida, de pensar en él, dulce amor, y la coincidencia de un recuerdo suyo en la Casa Azul.
Recordé el sueño bajo la sombra de los árboles y esa paz, ese jardín, mi silencio y mis ancestras junto a mí y a ese amor me acompañaron en esa soledad del mar de gente que iba y venía pisoteando el jardín, haciéndose selfies, tocando, irrumpiendo, ofendiendo con su grotesca intromisión los espacios y el silencio, queriendo tocar. Cerré los ojos y encontré respuestas.
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